Cerros de Santiago de Chile - Versión en español

Cerros de Santiago de Chile

Los cerros de Santiago de Chile tienen la particularidad de estar inmersos en la región metropolitana. Los turistas de la capital se sorprenden gratamente con esta característica geográfica que hace de Santiago una de las ciudades más hermosas de Latinoamérica.

Cerros de Santiago de Chile

Los cerros de Santiago de Chile tienen la particularidad de estar inmersos en la región metropolitana. Los turistas de la capital se sorprenden gratamente con esta característica geográfica que hace de Santiago una de las ciudades más hermosas de Latinoamérica. Las elevaciones más importantes ofrecen diversos atractivos en sus territorios, incluyendo medios mecánicos de elevación que facilitan el ascenso de las personas que desean alcanzar el punto más alto.

Cerro San Cristóbal
El Cerro San Cristóbal de Santiago se emplaza en el interior de la metrópolis, entre las comunas de Recoleta y Providencia. A unos 900 metros sobre el nivel del mar, las personas pueden observar el hermoso panorama que ofrece el Barrio Bellavista, lindante con esta formación. Las instalaciones y el patrimonio histórico que representa hacen del San Cristóbal uno de los dos cerros de Santiago de Chile más importantes.

A comienzos del Siglo XX, se instaló en la cima un observatorio astronómico vanguardista en la región. Durante aquellos años se lo comparaba con su par de California, siendo uno de los diez más importantes en todo el mundo (el más grande del hemisferio sur). Sin embargo, la actual contaminación lumínica que presenta Santiago provocó que su potencialidad científica sea nula. Administrado por la Universidad Católica, sólo se realizan en él tareas de mantenimiento.

En la cumbre del San Cristóbal, uno de los cerros de Santiago de Chile más concurrido, se encuentra el Santuario de la Inmaculada Concepción con una imponente estatua. Este monumento fue inaugurado en la década de 1900, gracias al aporte realizado por el arzobispo de Santiago Mariano Casanova. Este sector del cerro se puede observar desde gran parte de la ciudad, razón por la que el santuario es considerado un símbolo de la capital.

El atractivo que representa el Cerro San Cristóbal comenzó a estructurarse durante la intendencia de Alberto Mackenna. En 1916, uno de los más hermosos cerros de Santiago se encontraba en manos de privados. El político, junto a importantes senadores, expropió estos terrenos con el propósito de plasmar un extenso parque de acceso público. Una de las primeras acciones que se llevaron adelante en el Cerro San Cristóbal fue la forestación del ´21; hasta ese momento, la superficie estaba desprovista de vegetación.

Posteriormente, se realizaron grandes obras de infraestructura: caminos, canales de riego, funicular, entre otras. Además, en su interior se emplaza el Zoológico Nacional y el Torreón Victoria, dos trascendentes atractivos de Santiago. A finales de los ´60, se sancionó una ley que estableció la unión del San Cristóbal y el Jardín Zoológico Nacional en una misma entidad, conocida actualmente como Parque Metropolitano. Los cerros de Santiago de Chile han sido aprovechados para desarrollar grandes atractivos en su interior.

Por otro lado, el Cerro San Cristóbal representa un valioso patrimonio histórico; en 1987, el Papa Juan Pablo II visitó el santuario emplazado en la cima. A este espacio de la elevación se puede acceder por medio de teleférico o funicular. Además del paisaje del casco urbano de la capital, desde el punto más elevado del cerro se puede apreciar un maravilloso panorama de la cordillera de los Andes. En las laderas del cerro se ubican dos amplias piscinas.

Las elevaciones secundarias que rodean a uno de los cerros de Santiago de Chile de mayor tamaño, el San Cristóbal, son: el Cerro Chacarillas, el Cerro Los Gemelos y el Cerro La Pirámide. Juntos conforman el parque urbano más importante de Chile: el Parque Metropolitano de Santiago, de 722 hectáreas.

Cerro Santa Lucía
Al igual que el San Cristóbal, el Cerro Santa Lucía de Santiago se emplaza en el interior de la región metropolitana de la capital. Los límites de este atractivo son la Alameda O´Higgins (al sur), la calle Santa Lucía (al oeste), la calle La Merced (al norte) y la calle Victoria Subercaseaux (al este). Los cerros de Santiago de Chile presentan una altura mayor a los 600 metros; en este caso, el Cerro Santa Lucía se encuentra a 629 metros sobre el nivel del mar.

En las laderas de este cerro se instalaron las primeras viñas de la ciudad, propiedad de Rodrigo de Araya. Para abastecer de agua a estas plantaciones, también se instalaron en el sector los primeros molinos de viento de Chile. Al oriente del Santa Lucía, uno de los dos cerros de Santiago de Chile más atractivo, se ubicaron dos chacras: la de Bartolomé Blumenthal (1546) y la del conquistador Juan Gómez (1557). Los primeros callejones que se conformaron en el Santa Lucía se produjeron luego de la subdivisión de estos enormes territorios.

En los últimos años, se han efectuado importantes remodelaciones en las instalaciones del Cerro Santa Lucía: obras luminarias, reestructuración de las rejas protectoras, remodelación del Castillo Hidalgo, entre otras. El Santa Lucía comenzó a ser considerado uno de los más prestigiosos cerros de Santiago de Chile luego de su reconocimiento como Monumento Nacional, en 1983.